Micros de condensador, brazos articulados, mezcla ajustada y auriculares para todos. Aquí no hay que montar nada ni traer cacharros. Solo entrar, hablar y sonar como se debe.
Paneles de madera, sala insonorizada por todos lados y cero eco: esto no es espuma pegada a la pared. Aquí el sonido se cuida desde el silencio hasta el último “clic” del botón de grabar.
Focos orientables, luz suave y cero sombras de interrogatorio. Tú te encargas del discurso, nosotros de que se te vea como quien tiene algo que decir.
Grabar en casa es como cocinar con lo que queda en la nevera: posible, sí, pero lejos de lo ideal. Entre vecinos que taladran, luces que no perdonan sombras y micros que captan hasta el perro del quinto, el sonido profesional se vuelve un milagro
Aquí eso no pasa. Porque en La Jungla 501 todo está pensado para que llegues, hables y te escuches como lo que eres, un profesional. Insonorización, luz medida y micros de estudio que no necesitan presentación.
Una mesa cualquiera: que más bien es un cockpit de ideas. Una base robusta, espaciosa, pensada para que vengas con gente, portátiles y café, y nadie se quede sin sitio ni se tropiece con cables.
Sillas ergonómicas para los que mandan y sillas bonitas (y cómodas) para los invitados. No hay tronos, pero casi.
Todo está en su sitio: micros en brazos articulados que no se caen, luces que no te dan sombra de villano y cámaras que capturan hasta las cejas levantadas de tu invitado.
Aquí el equipo no se improvisa, está calibrado. Porque si vas a hablar, mejor que te escuchen bien y que te vean igual de claro.
Aquí no ves fotos guapas, que luego cuando llegas parecen otras. Tampoco ves material y mobiliario que luego no está y si lo quieres es por un «extra». Esta es la sala tal cual, porque en La Jungla tenemos el lema de la selva: lo que ves en pantalla, es lo que usas para grabar.




Seguro que lo has pensado: «Si, muy guapo, pero seguro que ahorran en materiales y mobiliario» pero no, eso lo hacen otros, que llaman «profesional» el micro más barato de Amazon y luz profesional a la que entra por la ventana. Aquí vamos en serio y lo puedes comprobar….
Grabar un podcast sin buen audio es como tocar una guitarra sin cuerdas. Aquí todo está calibrado para que llegues, enchufes tu voz y suene como tiene que sonar. Tú habla, que del resto se encarga la sala.
No necesitas un set de televisión para verte bien. Con esta iluminación y cámaras, grabar vídeo podcast se vuelve fácil, rápido y con pinta seria. Tú siéntate, que el plano ya te sigue solo.
Porque aquí vienes a grabar, no a improvisar. Está en el centro, tiene todo lo que necesitas, y si quieres salir con el episodio editado, también puedes. Sin líos, sin sustos, sin cargar con media casa cada vez que quieres grabar. Esto es otra historia.
Aquí no pagas por enchufar un micro y apretar el botón de REC. Estos precios incluyen la sala, el equipo, la luz buena, el sonido que da gusto y cero mochilas cargadas. Grabas, terminas y si te apetece, te vas a tomar algo sin sudar la mudanza de la casa a la sala de grabación, porque no te hace falta nada, salvo que tu propia voz.
€
85
/hora
€
200
/hora
€
150
/hora
No hace falta que le des más vueltas. Si estás pensando en grabar tu podcast en Oviedo y te queda alguna duda, mira las más habituales y sal de dudas…
Claro. Puedes hacer solo audio o grabar un videopodcast completo con calidad profesional. Y si quieres, también te lo editamos.
Siempre. Tienes asistencia técnica durante toda la sesión para que te centres solo en hablar, no en tocar botones.
Hasta 6 personas cómodamente. Tienes micros, sillas y espacio de sobra para entrevistas, mesas redondas o lo que quieras montar.
Desde 85 €/hora (audio), 150 €/hora (vídeo sin editar) o 200 €/hora (vídeo editado). Precios cerrados, sin letra pequeña.
Sí. Te lo damos al acabar la sesión. Si prefieres edición, también te lo entregamos pulido y listo para publicar.
Desde nuestra web eliges día y hora en un clic. Te llega confirmación al momento y el día de la grabación está todo listo.
Seguir grabando en casa también es una opción, si te sobra tiempo y paciencia, claro. Aquí vienes, grabas y sales con un podcast que engancha desde el primer segundo. Hacerlo fácil y bien, es tan sencillo como venir y que tus oyentes noten la diferencia.